Autoestima y sexualidad después de los 70: ¿cómo se ven afectadas con la edad?

El paso de los años conlleva toda una serie de cambios que condicionan nuestra autoestima y expresión sexual. La vivencia de diferentes etapas de la vida, la escasa representación en los medios de la sexualidad en mujeres adultas, junto a todos los cambios hormonales, físicos, psicológicos y ambientales que experimentamos, pueden afectar a la manera como nos vemos a nosotras mismas. Los problemas de salud, además de la mayoría de síntomas de la posmenopausia, como los sofocos, la pérdida de deseo sexual o la sequedad vaginal, entre otros, también alteran la percepción de nuestra imagen y, a su vez, repercuten en nuestra sexualidad.

Sexualidad en la madurez adulta

Ya lo decían Fernández Hernández et al., en su estudio de 2006, “resulta llamativo que en una sociedad en la que cada vez se abordan más los temas sobre sexualidad, no haya muchos estudios sobre las mujeres mayores” [1]. Y no le faltaba razón. Sin embargo, varios años después, a pesar de que la investigación aún continúa alejando el foco de la sexualidad de la mujer en la madurez adulta, cada vez hay más estudios al respecto. Y es que, aunque hayan tardado en darse cuenta, la vida sexual no caduca ni termina a una determinada edad. A pesar de los cambios que puedan darse en la expresión y duración de las relaciones sexuales, la sexualidad se extiende y permanece activa con la edad, una vez pasados los 50, los 60 e incluso más allá de los 70.

Si bien es cierto que los hombres acostumbran a tener casi el doble de probabilidades que las mujeres de seguir teniendo relaciones sexuales o masturbarse conforme pasan los años [2], las cifras en mujeres tampoco son inexistentes. En un estudio británico de 2015, realizado con más de 6.000 personas, estudiaron, entre otros, el nivel de actividad sexual y los factores condicionantes de la sexualidad con el paso de los años, y encontraron que cerca del 34% de las mujeres de entre 70 y 80 años, y el 14% de las mujeres de entre 80 y 90 años, eran sexualmente activas (mantenían relaciones sexuales dos o más veces al mes) [3]. Resultados similares fueron encontrados en un estudio español de 2012, con casi 2.000 participantes, donde vieron que un 37,4% de las mujeres mayores de 65 años eran sexualmente activas (habían tenido relaciones sexuales, besos y caricias con su pareja, sexo oral o masturbación al menos una vez en el último año) [4]. En un estudio de Nueva Zelanda de 2017, también vieron que más del 40% de las mujeres de entre 65 y 75 años había mantenido actividad sexual de manera frecuente con su pareja en los últimos 6 meses, y que cerca de un 20% de las mujeres mayores de 75 años también [5].

Sin embargo, todos los porcentajes de actividad sexual acostumbran a ser mucho mayores en hombres. ¿A qué se debe que exista un nivel menor de deseo sexual en las mujeres conforme pasan los años? Pues resulta que, además de los malestares físicos y psicológicos que suelen aparecer y acentuarse con la edad (sequedad vaginal, falta de lubricación, dispareunia, síntomas de la posmenopausia, altibajos emocionales…), también puede deberse a una carencia de oportunidades, además de a una falta de deseo en sí misma. Varios estudios muestran que las mujeres, a medida que envejecemos, tenemos menos probabilidades que los hombres de tener una pareja sexual, hecho que puede limitar también nuestra expresión sexual [6].

¿Cómo se ve afectada tu autoestima?

Ya hemos visto que la vida sexual no desaparece con la edad, pero ¿qué pasa con nuestra autoestima? ¿Cómo puede afectar en nuestra sexualidad? Pues bien, es bastante habitual que con la edad experimentemos cambios, que aumentemos de peso y nuestro cuerpo cambie, que aparezcan arrugas, aumente la flacidez de la piel, que tengamos cambios en la forma de los senos, surjan canas, dolores corporales, fatiga… y un largo etcétera. Todos estos cambios en nuestro físico pueden hacer que nos sintamos menos atractivas o femeninas y provocar una pérdida de nuestra autoestima [7].

Tal y como establece Andrea Huttly, psicoterapeuta y terapeuta de trastornos alimentarios, tener una mala imagen corporal es algo común entre las mujeres a medida que nos hacemos mayores. El envejecimiento, las diferentes etapas de la vida y la poca representación de las mujeres adultas y maduras, junto a todos los cambios hormonales, físicos, psicológicos y ambientales que experimentamos, pueden afectar a la manera como nos vemos a nosotras mismas. Con el paso del tiempo vivimos cambios en nuestra dinámica familiar, llega la menopausia, la jubilación, pueden aparecer problemas de salud… y mucho más. Además, la mayoría de síntomas de la menopausia y posmenopausia, como los sofocos, la pérdida de la libido o la sequedad vaginal, entre otros, pueden también alterar bastante nuestra valoración corporal [8]. Todos los cambios en nuestra autoestima, como es de esperar, afectan también a nuestra vida sexual. Varios estudios han visto que, conforme más satisfacción corporal tengamos con nuestra apariencia, más cómodas y satisfechas estaremos en nuestras relaciones sexuales. Además, a mayor autoestima, más cómodas nos sentiremos desnudándonos frente a nuestra pareja, teniendo relaciones sexuales con las luces encendidas y también será más fácil que iniciemos nosotras las relaciones sexuales con más frecuencia, entre otros [9].

Por desgracia, las mujeres lidiamos con problemas de aceptación de nuestra imagen durante prácticamente toda nuestra vida y nuestra autoestima disminuye drásticamente una vez llegamos a la adultez tardía. Así lo establece un estudio de la revista Journal of Personality and Social Psychology publicado en 2010 por la American Psychological Association (APA) donde encontraron que la evolución de nuestra autoestima acostumbra a tener una forma similar a una U invertida: es baja entre las mujeres jóvenes, aumenta durante la edad adulta y alcanza su punto máximo a los 60 años aproximadamente, antes de que volver a disminuir [10]. Puedes ver esta evolución de manera mucho más visual en la gráfica de la figura 1.


Figura 1. Trayectoria promedio de la autoestima en hombres (línea superior) y mujeres (línea inferior) a lo largo de los años. Gráfico extraído de Self-Esteem Development From Young Adulthood to Old Age: A Cohort-Sequential Longitudinal Study, por Orth et al. (2010) [10]

Consejos para fortalecer tu autoestima y mejorar tu vida sexual

Ya has visto que la vida sexual no desaparece con la edad y que nuestra autoestima es muy frágil y tiende a disminuir con el paso de los años. ¿Significa esto que nunca vas a volver a disfrutar de tu cuerpo o de tu sexualidad como lo hacías antes? Por supuesto que no, simplemente significa que tienes que cuidarte y quererte mucho a ti misma, ahora más que nunca. He aquí algunos consejos que te pueden ayudar:

- Acepta quién eres, tal y como eres ahora. Es normal que tu cuerpo experimente cambios a medida que pasan los años. Es natural que te veas y te sientas diferente a cuando eras más joven. Pero es importante que intentes verlo como lo que es, algo natural, y mantengas la cabeza en alto. Lograrás tener más confianza en ti misma y te sentirás mucho mejor.

- Evita compararte con las demás y huye de los cánones de belleza establecidos. Es importante aceptar cómo es nuestro cuerpo y entender que no cambiará a nuestro parecer de la noche a la mañana. Huye de los cánones de belleza que la sociedad establece, pues a menudo son inalcanzables y nada saludables.

- Comunícate con tu pareja. Es esencial tener una buena comunicación con tu pareja, que compartáis vuestros pensamientos, miedos y deseos. La honestidad fomenta la confianza, hazle saber a tu pareja cómo te sientes y qué esperas en la vida sexual. Atrás quedaron los tiempos en lo que el sexo era un tema tabú, hablar sobre tus deseos e inquietudes con tu pareja puede ayudar a que ambos disfrutéis del sexo y de vuestra intimidad.

- Busca nuevas formas de disfrutar del sexo. Tu sexualidad puede que ya no sea igual que antes, pero eso no tiene por qué ser algo malo. De hecho, el sexo después de los 70 puede hasta ser más placentero que nunca. Si disfrutaste de una vida sexual activa antes, no tienes por qué reducirla ahora, así que no tengas miedo a probar cosas nuevas con tu pareja. Es posible que ahora tengáis mucho más tiempo para estar tranquilos, por lo que puede ser un muy buen momento para favorecer la pasión.

- Una buena vida sexual es mucho más que solo sexo. No es solo tener relaciones sexuales, también es importante la intimidad y el contacto físico. Céntrate en la ternura y en las caricias, dedica tiempo a los besos y a los demás tipos de contacto sexual íntimo. No se trata de recrear cómo era el sexo antes cuando eras más joven, la clave es en conocerte mejor a ti misma y descubrir qué funciona contigo ahora. ¡Deja de lado la idea de lo que "debería ser", y juega con la creatividad!

- Cuida de tu salud. Mantén una rutina de sueño adecuada y un estilo de vida activo. Haz uso de suplementos con sustancias como la maca o la damiana, componentes naturales que pueden ayudarte a mejorar la libido, y no tengas miedo a recurrir a otros productos que puedan ayudarte a tener una mejor calidad de vida sexual, como los lubricantes naturales o los juguetes sexuales. ¡Hay un sinfín de opciones que están fácilmente a tu alcance!

- Busca ayuda si lo necesitas. No importa la edad, la pérdida total de deseo sexual nunca es normal. Puede ser que exista un problema de salud, por lo que es importante que lo consultes con tu médico de confianza. Si además las preocupaciones sobre tu imagen corporal están teniendo un impacto muy negativo en tu vida y en tu autoestima, lo más recomendable es buscar ayuda psicológica, pues los beneficios de la psicoterapia son grandes y muy variados, y te ayudarán a sentirte mucho mejor contigo misma.

En definitiva, el paso del tiempo es inevitable y nuestros cuerpos cambian a medida que pasan los años. Pero evitar que tu calidad de vida (tanto sexual como mental) empeore sí es posible. Recuerda que tener una buena autoestima y mantener una sexualidad activa a lo largo de los años es síntoma de buena salud, e incluso puede ayudarte a vivir mucho más tiempo. Así que ya sabes, ¡nunca es tarde para empezar a cuidarte y disfrutar del sexo como nunca antes lo has hecho!

Fuente:

[1] Fernández Hernández, M., Gaviria Cano, M. N., Muñoz González, F., Miguel Calvo, I., Coll Torres, E., & Fuentes Ferrer, M. E. (2006). Sexualidad en las mujeres mayores. Atención Primaria, 37(9), 504–509. https://doi.org/10.1157/13089099

[2] Stibich, M. (2021). Sex in the Senior Years: How Aging Affects Sex and What You Can Do About It. Verywell Health. https://www.verywellhealth.com/sex-and-older-americans-2223611

[3] Lee, D. M., Nazroo, J., O’Connor, D. B., Blake, M., & Pendleton, N. (2015). Sexual Health and Well-being Among Older Men and Women in England: Findings from the English Longitudinal Study of Ageing. Archives of Sexual Behavior, 45(1), 133–144. https://doi.org/10.1007/s10508-014-0465-1

[4] Palacios‐Ceña, D., Carrasco‐Garrido, P., Hernández‐Barrera, V., Alonso‐Blanco, C., Jiménez‐García, R., & Fernández‐de‐las‐Peñas, C. (2012). Sexual Behaviors among Older Adults in Spain: Results from a Population‐Based National Sexual Health Survey. The Journal of Sexual Medicine, 9(1), 121–129. https://doi.org/10.1111/j.1743-6109.2011.02511.x

[5] Freak-Poli, R., Kirkman, M., de Castro Lima, G., Direk, N., Franco, O. H., & Tiemeier, H. (2017). Sexual Activity and Physical Tenderness in Older Adults: Cross-Sectional Prevalence and Associated Characteristics. The Journal of Sexual Medicine, 14(7), 918–927. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2017.05.010

[6] Malani, P., Clark, S., Solway, E., Singer, D. & Kirch, M. (2018). Let’s Talk about Sex, National Poll on Healthy Aging. Institute for Healthcare Policy and Innovation. Universidad de Michigan. https://deepblue.lib.umich.edu/bitstream/handle/2027.42/143212/NPHA-Sexual-Health-Report_050118_final.pdf?sequence=1&isAllowed=y

[7] Thomas, H. N., Hamm, M., Hess, R., Borrero, S., & Thurston, R. C. (2019). “I want to feel like I used to feel”: a qualitative study of causes of low libido in postmenopausal women. Menopause, 27(3), 289–294. https://doi.org/10.1097/gme.0000000000001455

[8] Smith, L. (2020). How to tackle poor body image in older women. Patient. https://patient.info/news-and-features/how-to-tackle-poor-body-image-in-older-women

[9] Gillen, M. M., & Markey, C. H. (2019). A review of research linking body image and sexual well-being. Body Image, 31, 294–301. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2018.12.004

[10] Orth, U., Trzesniewski, K. H., & Robins, R. W. (2010). Self-esteem development from young adulthood to old age: A cohort-sequential longitudinal study. Journal of Personality and Social Psychology, 98(4), 645–658. https://doi.org/10.1037/a0018769

[11] Smith, M., & J., S. (2021). Better Sex as You Age. HelpGuide. https://www.helpguide.org/articles/alzheimers-dementia-aging/better-sex-as-you-age.htm

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