¿Qué son los adaptógenos y para qué sirven?

Los adaptógenos son plantas que nos ayudan a adaptarnos al estrés y combatir sus efectos perjudiciales. Usadas desde hace milenios en las medicinas tradicionales chinas y ayurvédicas, actualmente se han puesto muy de moda gracias a sus múltiples beneficios para la salud.

¿Qué son los adaptógenos?

Los adaptógenos son plantas no tóxicas que ayudan al cuerpo a resistir factores estresantes de todo tipo, ya sean físicos, químicos o biológicos. A grandes rasgos, ayudan al cuerpo a manejar el estrés y a los diferentes sistemas a volver a un estado equilibrado llamado "homeostasis".

El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que surge como respuesta a un desafío o peligro. El cuerpo reacciona con una cascada hormonal.  El estrés controlado puede ser positivo y ayudarnos a superar un reto, pero cuando se alarga en el tiempo, puede resultar muy perjudicial para nuestra salud, causando problemas como enfermedades cardiovasculares, trastornos de alimentación, obesidad o diabetes. 

La clave para superar el estrés está en la adaptación. Durante el estrés, se ponen en marcha una gran cantidad de procesos neuroendocrinos para restaurar de nuevo el equilibrio y adaptarse al cambio, pero si la respuesta al estrés se vuelve demasiado intensa o duradera, los sistemas de regulación y los recursos utilizados se agotan y dan lugar a consecuencias negativas para la salud del individuo.

Los adaptógenos tienen el potencial de ayudar indirectamente con otros problemas de salud, como dolor, problemas digestivos o insomnio, causados en gran parte por el estrés. Algunos adaptógenos también aumentan la inmunidad y el bienestar general. La investigación muestra que los adaptógenos pueden combatir la fatiga, mejorar el rendimiento mental, aliviar la depresión y la ansiedad, compensar los efectos de la privación del sueño, proteger el cerebro y el sistema nervioso, aliviar la ansiedad y la depresión leve y proteger contra ciertos tipos de radicales libres, es decir, actuar como un antioxidante.

Los principales compuestos químicos que contienen y que han mostrado ser responsables de su acción adaptógena pertenecen a los grupos de las saponinas, glucósidos esteroles, glucósidos del fenilpropanoide, fenilalcanoides y lignanos.

¿Cómo funcionan los adaptógenos?

Cuando se producen situaciones estresantes, en el organismo se suceden una serie de reacciones fisiológicas que activan el eje hipofisosuprarrenal (HSP) -formado por el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas suprarrenales- y el sistema nervioso vegetativo. Estos sistemas liberan una serie de hormonas que dan lugar a la producción de glucocorticoides, principalmente cortisol, y andrógenos. La activación simpática da lugar a la secreción de catecolaminas, adrenalina y noradrenalina, que ponen al organismo en estado de alerta para la acción.

Cuando nos enfrentamos a un factor estresante, ya sea físico o mental, nuestros cuerpos atraviesan lo que se llama síndrome de adaptación general (GAS). GAS es una respuesta de tres etapas: alarma, resistencia y agotamiento. Durante la primera fase se moviliza el sistema de defensa a fin de preparar el organismo para afrontar la situación. La segunda fase es la de resistencia o adaptación, se normalizan los niveles de corticosteroides y los síntomas tienden a desaparecer. Pero si la casa de estrés no desaparece y la reacción al estrés continúa, o bien se repite con frecuencia, el individuo no puede adaptarse y se produce falta de energía, agotamiento y alteraciones en el organismo que conducen a patologías psicosomáticas.

Los adaptógenos nos ayudan a permanecer más tiempo en la fase de resistencia, a través de un efecto estimulante que frena el cansancio. En lugar de estrellarnos en medio de un momento, tarea o evento estresante, logramos el equilibrio y podemos seguir adelante. Cuando podemos adaptarnos al estrés, nos desempeñamos mejor y nos sentimos mejor a pesar de lo que nos estresa. Y con eso, también podemos mejorar nuestra salud y bienestar. Como decíamos, cuando estamos estresados, nuestra glándula suprarrenal libera la hormona del estrés cortisol, que nos prepara para enfrentarnos a una posible emergencia. Pero demasiado cortisol durante mucho tiempo suele ser perjudicial para nuestro cuerpo. Los adaptógenos nos ayudan a reducir los niveles de cortisol en sangre.

¿Cuáles son los mejores adaptógenos?

Cada adaptógeno tiene una función ligeramente diferente, por lo que el mejor adaptógeno depende de cada persona y de los síntomas que esté experimentando. Aquí van algunos de los mejores y más usados:

- Ashwagandha. Una hierba ayurvédica clásica y un adaptógeno bastante conocido, la ashwagandha tiene beneficios tanto inmunomoduladores como antiinflamatorios. Más específicamente, puede ayudar a estimular los glóbulos blancos, combatir la fatiga y mejorar la salud autoinmune cuando aparecen los síntomas del estrés crónico. Las primeras investigaciones sugieren que también puede ayudar contra el envejecimiento, la ansiedad y otras afecciones.

- Rhodiola rosea. Ayuda a combatir el estrés y la fatiga, además de mejorar la concentración y la memoria.

- Eleuterococo o ginseng siberiano. Restaura la energía vital y mejora la función suprarrenal, promoviendo la descomposición de las hormonas del estrés, especialmente el cortisol, que circulan por el cuerpo.

- Cordyceps. Es un género de hongos bueno para el hígado, los riñones y el corazón. Además, el cordyceps mejora la longevidad. 

- Schisandra. Este adaptógeno menos conocido es una hermosa baya roja china. Tiene cualidades tanto para estimular el sistema inmunológico como para combatir el estrés.

- Tulsi (albahaca santa). A veces llamada "la reina de las hierbas", esta fragante planta proviene de la India y crece en otras áreas de Asia. En la medicina tradicional, se usa para todo, desde tos y resfriados hasta picaduras de escorpión.

- Ginseng. Estimula las defensas del cuerpo y aumenta la energía. Dos tipos de él, el ginseng americano (Panax quinquefolius) y el asiático (Panax ginseng), se consideran adaptógenos.

- Astrágalo. Por lo general, se usa junto con otras hierbas para tratar problemas como la fiebre del heno y para estimular el sistema inmunológico.

- Maca. Normalmente se consume en polvo y puede agregarse a batidos o zumos. Aumenta la energía, disminuye la fatiga, mejora el estado de ánimo y ayuda a recuperar la libido. 

- Hongo Reishi. Además de ser adaptógeno, ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunológico, a mejorar el estado de ánimo, actúa como antihistamínico y es antiinflamatorio.

¿Qué pasa con los suplementos de adaptógeno?

Algunos adaptógenos se pueden tomar en forma de cápsulas, tinturas, polvos que se agregan a los alimentos y cápsulas. Los suplementos dietéticos con adaptógenos también pueden ayudarte. Consulta a tu médico si eres un paciente con enfermedad o medicación crónica para verificar las interacciones con algunos medicamentos.

¿Pueden causar efectos secundarios?

Hay poca evidencia que sugiera que los adaptógenos pueden causar efectos secundarios o problemas de salud, aunque, como cualquier planta, pueden ser alergénicos o causar malestar gastrointestinal en algunas personas.

Fuente:

Panossian A, Wikman G, Kaur P, Asea A. Adaptogens Stimulate Neuropeptide Y and Hsp72 Expression and Release in Neuroglia Cells. Frontiers in Neuroscience. 2012;6:6.

Chandrasekhar K, Kapoor J, Anishetty S. A prospective, randomized double-blind, placebo-controlled study of safety and efficacy of a high-concentration full-spectrum extract of ashwagandha root in reducing stress and anxiety in adults. Indian J Psychol Med. 2012; 34 (3): 255-62. doi: 10.4103/0253-7176.106022.

Hovhannisyan A, Nylander M, Wikman G, Panossian A (2015) Efficacy of Adaptogenic Supplements on Adapting to Stress: A Randomized, Controlled Trial. J Athl Enhancement 4:4

Aumenta tu energía

Mejora la libido, el deseo y la satisfacción en las relaciones

Femme Up te ofrece una solución integral (suplemento + formación online) a la falta de deseo o a la insatisfacción en las relaciones.

Compra tu FemmeUp
Los presentes artículos son de divulgación. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica o psicológica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu seres queridos es recomendable acudir a una consulta profesional para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.