Endometriosis: ¿cómo afecta la endometriosis a la calidad de vida de la mujer?

Dolor pélvico crónico, reglas abundantes, dispareunia o dolor en las relaciones sexuales, fatiga, depresión, ansiedad… Todo esto son algunos de los síntomas que viven de manera habitual las mujeres con endometriosis. Siendo una de las enfermedades ginecológicas más comunes en la mujer, es importante entender cómo actúa y cuáles son sus síntomas, además de conocer el impacto que conlleva en la calidad de vida general y en el bienestar sexual y psicológico de la mujer.

Endometriosis: definición, síntomas y prevalencia

La endometriosis es una enfermedad común y frecuente en las mujeres. De manera general, se estima que afecta aproximadamente a un 10% de las mujeres en edad reproductiva [1]. Es una patología que provoca que las glándulas del endometrio (la mucosa que recubre el interior de nuestro útero) crezcan fuera de la cavidad uterina, provocando dolor pélvico crónico que aparece normalmente al inicio del ciclo menstrual (dolor premenstrual), o 1 o 2 días antes de la llegada de la menstruación (dolor perimenstrual), y que se extiende (o empeora) a lo largo de la menstruación [2,3]. Esta patología es hormonodependiente (es decir, depende de la presencia de estrógenos), y acostumbra a afectar en mayor medida a mujeres en edad reproductiva, siendo la prevalencia aún mayor en mujeres con problemas de fertilidad (entre el 30-50%). A grandes rasgos, se estima que la enfermedad afecta a más de 175 millones de mujeres en todo el mundo, y unos 2 millones de mujeres en España sufren de esta patología [2].

En cuanto a la sintomatología, los síntomas de la endometriosis varían de mujer a mujer, y la intensidad del dolor no siempre va de la mano de la gravedad o del estadio de la enfermedad [3]. En general, la sintomatología más común y característica es la siguiente:

  • Dolor pélvico crónico que acostumbra a empeorar con la llegada de la regla.
  • Dolor menstrual (dismenorrea) antes de la llegada y durante la menstruación.
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
  • Sangrado rectal (rectorragia) o disquecia (dolor durante la defecación).
  • Sangrado al orinar (hematuria) o disuria (dolor al orinar).
  • Alteraciones menstruales (irregularidad menstrual, sangrado intermenstrual o fuera de reglas, reglas abundantes…).
  • Problemas de fertilidad.

En los casos más graves, pueden aparecer complicaciones como perforación intestinal, rotura de quistes endometriósicos fuera del útero, problemas con los riñones, complicaciones en el intestino grueso o infertilidad, entre otros. Además, aunque solo ocurre en menos de un 1% de los casos de endometriosis, también puede transformarse en cáncer [4].

¿Cómo afecta la endometriosis al bienestar sexual y general de la mujer?

La endometriosis afecta de manera muy diversa a todo el bienestar general de la mujer. Más del 70% de las mujeres con endometriosis sufren de malestar significativo derivado de los síntomas más habituales (dolor menstrual, dispareunia…) [1] y aproximadamente dos tercios de las mujeres con endometriosis manifiestan también algún tipo de disfunción sexual [5].

Esta enfermedad, como es de esperar, tiene repercusiones en el ámbito de la sexualidad. Un estudio de 2021 comparó la función sexual en mujeres con endometriosis y mujeres sanas, y observaron que tanto la excitación sexual como la lubricación vaginal fueron significativamente menores en el grupo de mujeres con endometriosis, especialmente en aquellas de entre 31 y 40 años [1]. Pope y cols. (2015) explican que el ciclo de la creación de una disfunción sexual en mujeres con endometriosis a menudo comienza con la presencia de una dispareunia constante que genera miedo y anticipación del dolor. Tanto el miedo como la anticipación de dolor son dos grandes inhibidores de la respuesta sexual, y contribuyen al bajo deseo y falta de lubricación [6].

De esta manera, el dolor y la infertilidad acostumbran a ser dos de las mayores preocupaciones de las mujeres que padecen esta enfermedad. Además, todo el conjunto de síntomas de la patología provoca un deterioro de la calidad de vida de la mujer y afecta también a otros ámbitos de su vida, como la relación de pareja, problemas en las actividades de la vida diaria, así como también dificultades en el ámbito social y laboral [3]. Por ello, no es de extrañar que se haya visto que las mujeres con endometriosis son más propensas a desarrollar depresión y ansiedad [6,7] ya que su calidad de vida se ve afectada por el dolor crónico, los problemas de fertilidad, las recaídas de la enfermedad y la incertidumbre sobre el tratamiento y duración del mismo, entre otros.

Sepulcri y Amaral (2009) [citado en 6] encontraron que, en una muestra de 104 mujeres con diagnóstico de endometriosis, el 64,4% manifestó niveles de síntomas depresivos, y el 63,5% reportó niveles altos de síntomas de ansiedad. En la misma línea, Low y cols. (1993) [citado en 6] observaron que las mujeres con endometriosis mostraron niveles de ansiedad más altos que un grupo de mujeres con otras afecciones ginecológicas. Así pues, debido al gran impacto en la calidad general de la mujer, la endometriosis a menudo aparece asociada a una alta tasa de problemas psicológicos como depresión, ansiedad y aumento del estrés [6].

En definitiva, la endometriosis tiene un gran impacto sobre la calidad de vida de la mujer, además de tener una mayor comorbilidad de sufrir también otras enfermedades como fibromialgia, enfermedad pélvica inflamatoria, fatiga crónica, migrañas, artritis reumatoide, alteraciones de la tiroide, problemas cardiovasculares, entre otros. Además, lejos de lo que se acostumbraba a pensar, la endometriosis no desaparece con la llegada de la menopausia. La enfermedad puede continuar a lo largo de los años e incluso puede aparecer por primera vez durante la postmenopausia [2].

Opciones de tratamiento y recomendaciones

En la actualidad, el tratamiento médico por excelencia para la endometriosis es el tratamiento hormonal (como los anticonceptivos hormonales combinados vía oral, transcutánea o vaginal), junto al uso de antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos para el dolor asociado a la enfermedad. Por otra parte, el tratamiento quirúrgico se reserva para casos graves en los que no hay respuesta al tratamiento hormonal, cuando hay afectación de otros órganos o bien ante el deseo de buscar un embarazo [2]. Si la intervención quirúrgica tiene éxito, entre un 30 y un 60% de las mujeres consigue quedarse embarazada en el primer año tras la operación [4].

En el ámbito de la sexualidad, y dado que la dispareunia es un síntoma habitual, reducir el dolor en la penetración es esencial. Esto se puede lograrse combinando de terapia médica hormonal y quirúrgica, haciendo uso de lubricantes vaginales con base de agua, experimentando nuevas técnicas de intimidad que favorezcan la excitación sexual (juego previo, crear ambiente..) o también probando nuevas posturas a la hora de tener relaciones sexuales. Dada la multidimensionalidad de la función sexual, la terapia sexual también puede ser útil cuando los problemas sexuales causan angustia y afectan a la relación de pareja [7].

Por otra parte, a nivel psicológico, además de los beneficios de la terapia sexual y la terapia cognitivo-conductual para el manejo del dolor derivado de la endometriosis, se ha visto también que el entrenamiento de relajación con técnicas de respiración y yoga puede ayudar a aumentar la capacidad introspectiva de las mujeres con endometriosis y ayuda a aliviar el dolor. Además, se ha encontrado que el mindfulness (o también conocido como atención plena o consciencia plena), puede ayudar a manejar el dolor crónico, contribuyendo a un mejor desempeño en las actividades de la vida diaria de la mujer y mejorando así su calidad de vida y salud física [8]. De esta manera, tanto el apoyo psicológico como la intervención médica por parte de profesionales de sexología son herramientas esenciales de cara a lograr un tratamiento eficaz que permita controlar toda la sintomatología derivada de la endometriosis.

Así que ya lo sabes, el impacto de esta enfermedad en la salud de la mujer llega a ser muy limitante e incapacitante. Desde Femme Up te recordamos la importancia de cuidar de tu salud física y mental, así como no olvidar acudir de manera rutinaria a tus citas ginecológicas, sobre todo si notas cambios en tu ciclo menstrual. Si sufres de endometriosis, queremos recordarte que no estás sola, y que existen muchísimas opciones a tu alcance para sobrellevar la sintomatología de la enfermedad de la mejor manera posible. ¡Nunca dudes en buscar la ayuda que necesitas!

Fuente:

[1] Yang, X., Xu, X., Lin, L., Xu, K., Xu, M., Ye, J., & Shen, X. (2021). Sexual function in patients with endometriosis: a prospective case–control study in China. Journal of International Medical Research, 49(4), 1–10. https://doi.org/10.1177/03000605211004388

[2] Carrillo Torres, P., Martínez Zamora, M., & Carmona Herrera, F. (2021). Endometriosis. Un largo camino. Clínica e Investigación en Ginecología y Obstetricia, 48(4), 1–5. https://doi.org/10.1016/j.gine.2021.100686

[3] Rivera Gutierrez, H. A., & Gonzalez, F. I. U. (2021). Endometriosis: Una visión detrás del estigma. Revista Ciencia y Salud Integrando Conocimientos, 5(4), 53–61. https://doi.org/10.34192/cienciaysalud.v5i4.308

[4] Troyano, D. G. J. M. (2017). ¿Qué es la endometriosis? Tipos y síntomas. Cinfasalud. https://cinfasalud.cinfa.com/p/endometriosis/

[5] Barbara, G., Facchin, F., Buggio, L., Somigliana, E., Berlanda, N., Kustermann, A., & Vercellini, P. (2017). What Is Known and Unknown About the Association Between Endometriosis and Sexual Functioning: A Systematic Review of the Literature. Reproductive Sciences, 24(12), 1566–1576. https://doi.org/10.1177/1933719117707054

[6] Pope, C. J., Sharma, V., Sharma, S., & Mazmanian, D. (2015). A Systematic Review of the Association Between Psychiatric Disturbances and Endometriosis. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada, 37(11), 1006–1015. https://doi.org/10.1016/s1701-2163(16)30050-0

[7] Norinho, P., Martins, M. M., & Ferreira, H. (2020). A systematic review on the effects of endometriosis on sexuality and couple's relationship. Facts, views & vision in ObGyn, 12(3), 197–205. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33123695/

[8] Quintero, M. F., Vinaccia, S., & Quiceno, J. M. (2017). Endometriosis: Aspectos Psicológicos. Revista chilena de obstetricia y ginecología, 82(4), 447–452. https://doi.org/10.4067/s0717-75262017000400447

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